Primero, ¿cuánto dinero necesitamos?
Antes de buscar financiación hay que saber para qué y cuánto. Una academia online como la nuestra necesita poco dinero comparada con un negocio físico: no hay local ni almacén. Los gastos típicos del primer año:
- Constituir la sociedad (notario, registro) y el capital mínimo.
- Dominio, alojamiento web y herramientas (entre ellas, el programa de facturación y contabilidad).
- Registro de marca.
- Algo de publicidad y equipo de grabación.
- Y el más grande, que solemos olvidar: el tiempo del equipo fundador, que deja de cobrar en otro sitio.
El tercer apartado de este tema explica cómo calcularlo con un plan de empresa. Aquí vemos de dónde puede salir ese dinero.
Las seis fuentes, de la más cercana a la más lejana
1. Ahorros propios (bootstrapping)
Bootstrapping es una palabra inglesa para «arrancar con lo puesto»: financiar la empresa con el dinero de los fundadores y, después, con lo que ella misma vaya ganando.
- Ventajas: no se debe nada a nadie, se conserva el 100 % del control, no hay trámites.
- Inconvenientes: crecemos más despacio y arriesgamos nuestro propio dinero.
Para una academia online con costes bajos, es el punto de partida natural.
2. Familia y amigos
Personas cercanas que nos prestan dinero o entran como socias. En el mundo emprendedor se habla de las «tres F» (family, friends and fools: familia, amigos y «locos» que confían en nosotros).
- Ventajas: condiciones flexibles, rapidez.
- Inconvenientes: si sale mal, se resienten relaciones personales. Siempre por escrito: un préstamo entre particulares conviene documentarlo con un contrato (y presentarlo a Hacienda, aunque suele estar exento del impuesto, para que no se confunda con una donación). Si entran como socios, pasan por el notario como una ampliación de capital.
3. Ayudas no reembolsables (subvenciones)
Una subvención es dinero público que no hay que devolver, siempre que lo usemos para lo que se concedió y lo justifiquemos.
- Ventajas: es dinero «gratis».
- Inconvenientes: mucha competencia, convocatorias con plazos cortos, papeleo, y a menudo se cobran después de haber hecho el gasto (hay que adelantar el dinero). Además, tributan: la subvención cuenta como ingreso en el Impuesto sobre Sociedades.
4. Préstamos
Un préstamo es dinero que nos dan y que devolvemos en cuotas, con intereses (el precio del préstamo, expresado como porcentaje anual). Pueden venir de un banco, a veces apoyados por líneas públicas como las del ICO.
- Ventajas: no perdemos control de la empresa.
- Inconvenientes: hay que pagar cada mes aunque no haya ingresos, y a una empresa nueva y sin ventas los bancos suelen pedirle avales (garantías), muchas veces el patrimonio personal de los fundadores.
5. Préstamos participativos
Un préstamo participativo es un préstamo especial: el interés depende en parte de cómo le vaya a la empresa (si gana más, paga más), los plazos son largos y, a efectos mercantiles, cuenta casi como capital propio. Es la especialidad de ENISA, una empresa pública que veremos en el apartado siguiente.
- Ventajas: normalmente sin avales personales, con carencia (unos años sin devolver el principal) y sin ceder participaciones.
- Inconvenientes: piden que los socios pongan también dinero (fondos propios), un plan de empresa sólido y, en general, ser una sociedad mercantil (por ejemplo, una SL).
6. Inversión
Un inversor pone dinero a cambio de una parte de la empresa (participaciones, en una SL). No se devuelve: gana si la empresa vale más en el futuro.
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Business angels (inversores ángel): personas con experiencia y dinero que invierten en empresas que empiezan y suelen aportar consejo y contactos.
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Fondos de capital riesgo: sociedades que invierten cantidades más grandes en empresas que pueden crecer muy deprisa.
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Crowdfunding (financiación colectiva): muchas personas aportan pequeñas cantidades a través de una plataforma. Puede ser de recompensa (a cambio de, por ejemplo, un año de suscripción por adelantado) o de inversión (a cambio de participaciones, mediante plataformas autorizadas y supervisadas por la CNMV).
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Ventajas: cantidades más grandes, sin cuotas mensuales, y a veces con mentores.
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Inconvenientes: cedemos parte de la empresa y del control; los inversores esperan crecer mucho y venderla algún día. Las negociaciones llevan meses.
Comparativa rápida
| Fuente | ¿Se devuelve? | ¿Cedemos parte de la empresa? | Trámites | Encaje para nosotros hoy |
|---|---|---|---|---|
| Ahorros propios | No | No | Ninguno | Muy alto |
| Familia y amigos | Depende | Depende | Pocos | Medio |
| Subvenciones | No | No | Muchos | Alto, si hay convocatoria adecuada |
| Préstamo bancario | Sí, con intereses | No | Medios | Bajo, sin ventas |
| Préstamo participativo | Sí, condiciones suaves | No | Medios | Alto, cuando haya algo de tracción |
| Inversión | No | Sí | Muchos | Más adelante |
Las etapas: qué toca en cada momento
Lo normal es combinar fuentes según avanza la empresa:
- Idea y primeros cursos (donde estamos): ahorros propios, quizá ayudas para emprendedores o capitalización del paro si algún fundador está en paro.
- Primeros alumnos de pago: ayudas autonómicas, préstamo participativo de ENISA, aceleradoras.
- Crecimiento: inversión de business angels o fondos, si queremos crecer muy deprisa; o seguir con lo que genera el negocio.
Qué nos conviene a nosotros
Empezar con ahorros propios, gastar poco, conseguir los primeros alumnos de pago y, con esa tracción, pedir ayudas y un préstamo participativo. La inversión externa, más adelante y solo si de verdad la necesitamos.